понедельник, 27 марта 2023 г.

 

И так они писали..

Así escribían ellas.. 





Марина Цветaева
 Москва (1892) - Елабуга (1941)

Мне нравится, что вы больны не мной,
Мне нравится, что я больна не вами,
Что никогда тяжелый шар земной
Не уплывет под нашими ногами.
Мне нравится что можно быть смешной - Распущенной - и не играть словами,
И не краснеть удушливой волной,
Слегка соприкоснувшись рукавами.


Мне нравится еще, что вы при мне
Спокойно обнимаете другую,
Не прочите мне в адовом огне
Гореть за то, что я не вас целую.
Что имя нежное мое, мой нежный, не
Упоминаете ни днем, ни ночью - всуе...
Что никогда в церковной тишине
Не пропоют над нами: аллилуйя!


Спасибо вам и сердцем и рукой
За то, что вы меня - не зная сами! -
Так любите: за мой ночной покой,
За редкость встреч закатными часами,
За наши не-гулянья под луной,
За солнце, не у нас над головами, -
За то, что вы больны - увы! - не мной,
За то, что я больна - увы! - не вами!

3 мая 1915






Marina Tsvetaeva

Moscú (1892) - Yelábuga (1941)


Me gusta que no estás loco por mi.
Me gusta que no estoy loca por ti.
Y que el pesado globo terráqueo
no se derrumbe bajo nuestros pies.
Me gusta que podamos ser divertidos
-licenciosos- sin jugar con las palabras,
sin sonrojarnos con esta ola sofocante
al rozar ligeramente nuestras mangas.

Me gusta además que estando frente a
mí,
abraces tranquilamente a otra,
sin importarte que yo arda en el fuego
del infierno, por no besarme contigo.
Y que no pronuncies mi dulce nombre
en vano, cariño, ni de día ni de noche…
Y que nunca en el silencio de una iglesia
sonará para nosotros la marcha nupcial.

Te doy las gracias con el corazón en la mano.
Por amarme tanto -sin saberlo tú
siquiera-.
Por la quietud de mis noches en calma.
Por lo escaso de nuestros encuentros.
Por los paseos que no -bajo la luna-.
Por el sol que nunca -sobre nuestras
cabezas-.
Por no estar loco -¡ay!- por mí.
Por no estar loca -¡ay!- por ti.

Traducción de Valeria Guzmán Pérez


                                                          

Marina Tsvetaeva nace en Moscú en 1892, viaja en su juventud por Francia e Italia, en 1910 publica su primer libro de poemas «Álbum de la tarde» («Вечерний альбом»); en 1912 se casa con Serguei Efron y nace su hija mayor Ariadna; en 1914 conoce a la poeta Sofía Parnok con la que inicia una aventura romántica que duraría dos años, a ella le dedica los poemas «Amiga» («Подруга»); en 1915 escribe el poema «Me gusta que no estés loco por mí... » («Мне нравится, что вы больны не мной…») muy conocido por ser musicalizado e interpretado en la película “Ironía del destino”; durante años los biógrafos de Marina se preguntaron por qué la poeta escribió estos tristes versos y la respuesta la dio su longeva hermana Anastasia en los años 80, contó que en 1915 Mauricio Mintz, prometido de Anastasia, conoció a Marina y le causó una gran impresión, ella se ruborizó al instante de verlo y surgió una simpatía mutua que no llegó a más por el compromiso de Mauricio con Anastasia. La enamoradiza Marina escribió estos versos para explicar con gran elegancia lo que supuso el encuentro con su futuro cuñado.

En 1916 vuelve con su marido Serguei y escribe que su aventura con Parnok fue la primera catástrofe en su vida, de este año son los poemas «A Ajmátova» К Ахматовой») y «Versos sobre Moscú» Стихи о Москве»)
En 1917 nace su segunda hija Irina, es el año de la revolución y el comienzo de la guerra civil que duraría hasta 1922. Su vida pasa de ser turbulenta a dura, su herencia es confiscada por los bolcheviques, está casada con un militar del ejército del zar y el hambre y el frío hacen mella en la salud de sus hijas. Su marido se traslada a Chequia y ella permanece en Moscú con sus dos hijas. Los tristes sucesos que asolaron su vida y el país en el transcurso de la guerra son descritos en “Diarios de la Revolución de 1917”, obra que recopila los cuadernos escritos entre 1917 y 1919. 
  • “La hija cuyo padre han matado – es huérfana. La esposa cuyo esposo han matado – es viuda. ¿Y la madre cuyo hijo han matado?”
A comienzos de 1920 Ariadna enferma, Marina no puede asumir la manutención de las dos niñas e ingresa a la pequeña Irina en un orfanato, la niña muere de hambre y Marina se siente culpable, a su amiga Vera Zviaguínsteva le escribe en una carta 

  • “… la culpa de todo la tiene mi espíritu de aventura, mi manera superficial de encarar las dificultades, en última instancia la salud, mi monstruosa resistencia. Cuando para ti es fácil no ves que para el otro es difícil.” 

En 1922 emigra a Praga dónde se reúne con su marido, en la capital checa disfruta de 3 años de estabilidad económica durante los cuales desarrolla una gran producción poética. Después de un desengaño amoroso escribe «Poema de la montaña» Поэма Горы»), su conocido «Poema del fin» Поэма Конца») describe la soledad tras la ruptura del amor. Su marido Serguei le perdona esta nueva infidelidad y en 1925 nace su hijo Georgui y se trasladan a París. 
En París el ambiente alrededor de ellos es tenso debido a las actividades políticas de Serguei, se rumorea que ha cambiado de bando y está al servicio de las autoridades soviéticas espiando a los exiliados rusos en París. Los poemas escritos durante este período (1922-1925) se recogen en «Después de Rusia» y se publicaron en París en 1928. 
Durante este tiempo de exilio parisino, la correspondencia epistolar iniciada con Boris Pasternak en 1922, se vuelve apasionada. Inicia una nueva relación, también epistolar y breve con el poeta Rilke, al que nunca conocería personalmente y que dura hasta la muerte de éste en 1926. La relación con Boris Pasternak, autor de Doctor Zhivago, fue más larga y compleja y duró hasta 1936. 

Los años 30 son difíciles para la familia, Marina dice “nos estamos muriendo de hambre lentamente”, viven de los pequeños ingresos que Marina obtiene traduciendo. En 1937, Serguei y Ariadna vuelven a Rusia, dos años más tarde, lo hacen Marina y el pequeño Georgui, este mismo año arrestan a Ariadna y a Serguei. Marina apenas escribe, se dedica a traducir la obra de Federico García Lorca, en 1941 es evacuada junto a un grupo de escritores a Chistopol, el 28 de agosto se traslada a Yelabuga y el día 31 pone fin a su vida. Deja tres cartas escritas, la primera de ellas está dirigida a su hijo

  •  “… perdóname, seguir sería peor. Estoy tan enferma que ni siquiera soy yo. Te quiero por encima de todo. Cree que ya no puedo más. Cuando veas a papá y Ale, diles que los he amado hasta el último minuto de mi vida y explícales que caí atrapada en un callejón sin salida.” .
Marina Tsvetaeva está enterrada en el cementerio de Yelabuga.